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VirginiaPotts
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- En portada 2024 años - Compartido por
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Buenas tardes. No sé a vosotros, pero a mí se me rompe el corazón cada vez que escucho decir a un niño que no quiere ir al colegio, que tiene la sensación de no estar aprendiendo, que no tiene ilusión por ir a clase y cree que está perdiendo el tiempo. Debemos plantearnos (aunque deberíamos haberlo hecho desde hace mucho) que algo no está bien en algunos centros educativos (desgraciadamente en más de los que me gustaría). Si los niños empiezan educación infantil con la mayor de las ilusiones y terminan educación primaria sin rastro de ella es que algo ha pasado. Y no, no es culpa de los alumnos como ciertos profesores y maestros dicen. ¿Es que los docentes no pueden enseñar de una forma diferente a la tradicional para hacer sus clases más atractivas, más llamativas, más activas y más participativas para los estudiantes? Sí, claro que pueden. Pero a partir de aquí suceden dos problemas: el primero es que hay bastantes profesores que se han acomodado en sus sillas y no hay forma de que innoven, de que avancen y de que apliquen nuevas metodologías para un adecuado proceso de aprendizaje. El segundo, es que hay maestros que sí que intentan luchar por el lema "otra educación es posible" pero ni padres ni directores del centro les dejan seguir hacia delante ya que hay familias que exigen más deberes, más tradición y más autoridad. ¿Entonces en qué quedamos? Obviamente, los primeros que sufren estas situaciones son los niños y jóvenes que acaban decepcionados, con la autoestima por los suelos, desmotivados, desilusionados y "aprendiendo" de forma fingida únicamente para ir pasando de curso y conseguir aprobar las asignaturas. Sí, estoy de acuerdo en que el sistema educativo está más que podrido, pero el cambio empieza en las familias y en las aulas. Es decir, en los profesores, personal directivo y en los padres. No basta con echar toda la culpa al gobierno y a las leyes.

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semprellum
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Muy interesante!
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